Lo que acabas de ver
Ver con los oídos
¿Cómo caza un murciélago a oscuras, en una cueva donde no se ve nada?
¿Cómo caza un murciélago a oscuras, en una cueva donde no se ve nada?
Lo que acabas de ver
El sonido viaja por el aire a unos 343 metros por segundo, a 20 °C. Si el eco de tu chillido tarda un tiempo t en volver, el sonido ha recorrido el camino dos veces, de ida y de vuelta. Así que el obstáculo está a una distancia d = 343 × t ÷ 2. Un eco que vuelve en 5,8 milésimas de segundo viene de algo que está a un metro.
Los murciélagos insectívoros cambian el ritmo según la fase de la caza. Mientras buscan, chillan unas 5 a 10 veces por segundo. Al acercarse, de 20 a 80. En los últimos instantes, el «zumbido final», más de 160. Cuantos más chillidos, más a menudo se renueva lo que «ven».
Casi todos chillan por encima de lo que oímos: una persona joven oye hasta unos 20 000 hercios (20 kHz). El murciélago enano chilla hacia los 45 kHz, el de Cabrera hacia los 55 kHz y el grande de herradura entre 81 y 85 kHz. Los detectores de murciélagos hacen audibles esos chillidos, por ejemplo grabándolos y reproduciéndolos diez veces más lentos, lo que los baja diez veces de tono.
Y no, no son ciegos: todos los murciélagos tienen ojos y ven. En la oscuridad y entre ramas, el oído les da mucho más detalle.